Dibujo de corazón dentro de dos círculos

Gratitud en tiempos difíciles

Cuando las cosas van tan increíblemente mal como en los últimos tiempos, puede resultarnos difícil agradecer lo que sí va bien.

Todos capeamos el mismo temporal, aunque desde barcos diferentes. Las situaciones estresantes (vacaciones, pandemias) hacen que nos resulte difícil ver lo bueno. ¿Cómo vamos a ver y apreciar lo positivo cuando el Covid-19 afecta prácticamente a todos los aspectos de nuestra vida?

No es fácil, ni algo que nos salga de forma automática, pero todos tenemos la capacidad de decidir a qué dedicamos nuestra energía mental. La gratitud es una opción.

Y es algo por lo que la gente opta en toda clase de circunstancias. Abundan las historias de personas que no solo logran sobrevivir, sino progresar a pesar de las circunstancias.

Es el caso, por ejemplo, del célebre físico Albert Einstein, que vivió la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Tras verse obligado a abandonar su residencia en Berlín, Einstein se afincó primero en Bélgica antes de refugiarse en la campiña inglesa para finalmente iniciar una nueva vida en Estados Unidos.

Y a pesar de las dificultades y penurias que padeció a lo largo de su vida, Einstein fue una persona resiliente, práctica e increíblemente positiva: «Hay dos maneras de vivir la vida: una es como si nada fuese un milagro. La otra es como si todo fuese un milagro».

Las ventajas de la gratitud

¿Pero qué tiene que ver esta cita del padre de la física moderna con el pensamiento positivo y en qué puede ayudarte? En muchas cosas. Recientes estudios científicos y empíricos apuntan a que:

1) Las personas agradecidas son más felices.

La gente que se muestra agradecida se siente más satisfecha con su vida y tiende a gozar de un mayor bienestar mental (Berkeley, 2018).

Así que, aunque cueste, dados los complicados tiempos que vivimos, tal vez valga la pena centrarse en aquello que nos va bien, tanto en el trabajo como en casa. A lo mejor la reunión que tuviste esta mañana fuese especialmente productiva y entretenida, o quizá hayas descubierto una nueva serie que ver en familia. Piensa en algo positivo, anótalo o cuéntaselo a alguien. Las pequeñas victorias también son dignas de celebración.

2) La gratitud es buena para la salud.

Dar las gracias también puede hacer que te sientas mejor físicamente: existe una estrecha relación entre la gratitud y el bienestar. De hecho, se ha comprobado que llevar un diario de agradecimiento contribuye a mejorar la calidad y la duración del sueño.

Por último, también se ha demostrado que los gestos de agradecimiento (como dar las gracias verbalmente o por escrito) pueden disminuir el riesgo de padecer enfermedades coronarias y aliviar los síntomas de depresión.

3) Mostrar gratitud refuerza las relaciones.

Dar las gracias es una forma fácil de demostrar a nuestras amistades y personas queridas cuánto las apreciamos y reforzar los lazos que nos unen. Diversos estudios indican que las parejas que se expresan gratitud y se valoran, se adaptan mejor a los cambios y son más positivas en general.

Las muestras de agradecimiento también se han relacionado con niveles más elevados de oxitocina, un neuropéptido que se cree que afecta positivamente a conductas sociales como la confianza, la generosidad y el afecto (todas ellas muy de agradecer en cualquier relación).

4) La gratitud requiere práctica.

Escribir cartas o notas de agradecimiento regularmente, o llevar un diario de agradecimiento (en papel o en Foundations) te ayuda a crear el hábito de fijarte en todas las cosas, personas y experiencias por las que puedes sentir gratitud.

Además, concentrarte en apreciar lo bueno puede llevarte a tener más cosas que agradecer: la práctica del agradecimiento está vinculada a una mayor felicidad y un mejor humor. Dar las gracias también provoca una reacción en cadena: demostrar tu aprecio transmite emociones positivas a las personas que te rodean, ya sean compañeros de trabajo, amistades, familiares o cualquier otra persona con la que interactúes.

Ciertamente, no es nada fácil sentir gratitud en medio de tanta adversidad. Somos conscientes de ello. Pero centrar la atención en aquello que agradeces también puede ser una fuente de apoyo y resiliencia en estos tiempos tan difíciles. Tanto si lo haces mentalmente como en tu diario de Foundations, vale la pena reconocer y agradecer la gente buena y los pequeños placeres que siguen aportando luz a tu existencia, especialmente en días grises en los que el wifi va mal y llegas tarde a una videoconferencia con el jefe.


¿Utilizas Foundations para tu práctica de gratitud? ¿Qué cosas agradeces hoy? Cuéntanoslo en foundations@koahealth.com​.